Con el propósito de recuperar su identidad, después de una larga ausencia, Luciano regresa a su ciudad natal, Santiago de Chile. Embargado por los recuerdos, frente a la novedad y sus contrastes vivirá una serie de situaciones con intriga y pasión.
?Había vuelto a patear las piedras de mi país, sin iconos me incorporé a su alargada tristeza, a sus extensos inviernos y a matar las horas tras los cristales húmedos de sus autobuses. Ahí comprendí que aquél era un nuevo exilio o el verdadero exilio. Algo así como vivir dos veces?.
A su trayectoria se sumará la maleta de mimbre, que le acompañará con fidelidad durante una importante parte de su vida, alojando secretos y reviviendo memorias.