El ensayo examina los ataques coordinados de movimientos de derecha y regímenes autoritarios globales contra los estudios de género y las libertades identitarias. La pensadora analiza la creación del constructo de la «ideología de género» como un elemento de pánico moral e instrumento de control político. Finalmente, formula un llamamiento a favor de coaliciones solidarias transversales para combatir la censura y preservar la justicia social.