El autor investiga la geografía y el fenómeno global de las peregrinaciones analizando doce enclaves espirituales de gran relevancia histórica. La obra entrelaza los mitos y las crónicas de los primeros viajeros que se dirigían a destinos sagrados como Jerusalén, La Meca, el Camino de Santiago o Shikoku. El texto profundiza en los motivos espirituales y antropológicos que impulsan estas travesías sagradas en una sociedad contemporánea mayoritariamente secular.