Este ensayo periodístico profundiza en cómo la Rusia de Vladímir Putin se ha convertido en un actor desestabilizador de la geopolítica global. El autor expone las más de dos décadas de estrategias del Kremlin que incluyen terrorismo de Estado, propaganda, injerencias exteriores y el uso de redes criminales organizadas. El análisis se nutre de la experiencia de su autor como corresponsal en Moscú y de su propio secuestro en Siria.