Ambientada en 1562, la obra recrea en primera persona los apuntes privados e íntimos de Teresa de Jesús mientras redacta, por mandato eclesiástico, el Libro de la Vida. A modo de diario secreto dirigido a su confesor, la protagonista rememora con irreverencia y honestidad su juventud, sus dudas y su inconformismo frente a las imposiciones de la época