Esta obra narra la turbulenta vida de Martha Friel a las puertas de sus cuarenta años, marcada por trabajos inestables, una persistente tristeza y una crisis psicológica que arrastra desde su juventud. Tras el fin de su matrimonio con Patrick, se sumerge en un camino de deconstrucción y autodescubrimiento para lidiar con el impacto invisible pero demoledor de su condición mental no diagnosticada.