Relato autobiográfico en primera persona en el que Gisèle Pelicot narra las vivencias de su infancia, su matrimonio y el proceso tras descubrir los abusos sistemáticos y la sumisión química sufrida por parte de su exmarido. La obra detalla su valiente decisión de renunciar al anonimato en un juicio histórico que la convirtió en un icono global de dignidad y lucha feminista contra la violencia sexual