Esta obra ofrece un riguroso recorrido visual y documental por el antiguo municipio de Sant Andreu de Palomar durante el primer tercio del siglo XX. A través de una cuidada selección de tarjetas postales de la época, el autor ilustra la metamorfosis de la villa, capturando su transición desde sus raíces rurales y agrícolas hacia el desarrollo fabril y su posterior anexión a Barcelona