Irlanda es una mujer acomplejada por una cicatriz facial que, cansada de sufrir violencia y cosificación, decide tenderle una trampa a un egocéntrico cantante de rock. Tras seducirlo y llevarlo a su casa, despliega una cruda y siniestra venganza psicológica y física. La obra retrata la deshumanización social con altas dosis de tensión y humor negro.