Danilo Halych es un gris funcionario de una república comunista de la órbita soviética cuya previsible existencia, repartida entre su empleo y el ajedrez, salta por los aires cuando le roban la recaudación estatal. Su desgracia lo arrastra a convertirse en víctima de las implacables purgas y la crueldad de un sistema totalitario que necesita culpables.