Ensayo profesional en el que el autor comparte reflexiones íntimas, espontáneas y prácticas sobre el ejercicio diario y la verdadera esencia de la profesión de arquitecto. El texto huye de los planteamientos puramente rígidos o dogmáticos de los tratados tradicionales, abordando el oficio desde la experiencia vital misma. Expone el constante equilibrio técnico y conceptual que se requiere entre la libertad creativa y la lógica estructural