Mientras Julia acompaña a su madre en los días finales de su vida, el encargo de pintar un mural en una casa desconocida a orillas del Mediterráneo se convierte en un inesperado refugio. La protagonista lidia con el duelo y desvela paulatinamente secretos del pasado, relaciones cruzadas y viejas heridas que marcan las particularidades de una familia muy excéntrica