Ambientada en el último cuarto del siglo XI durante la Reconquista, la trama sumerge al lector en un escenario inestable marcado por los conflictos de frontera entre cristianos y musulmanes. La novela narra las peripecias del joven García, un hombre de confianza del Cid Campeador, quien deberá emplear sus dotes guerreras para subsistir ante el pujante reino de Aragón y la inminente amenaza almorávide.