Un tren de cercanías que cubre la línea entre Barcelona y Puigcerdà se detiene inesperadamente en la plana de Vic la mañana del día de Sant Esteve. En su interior, doce pasajeros que aparentemente no tienen relación reflexionan sobre sus propias trayectorias. Sus vidas se entrelazan de forma sutil en un emotivo espacio claustrofóbico que cambiará sus destinos