La obra conmemora los dos siglos de existencia de una de las avenidas más icónicas de Barcelona, analizando su evolución desde sus orígenes rurales hasta su transformación urbana definitiva. El cronista documenta minuciosamente la arquitectura, la vida cotidiana y las dinámicas de la burguesía catalana que moldearon el paseo. A través de abundante material visual y crónicas locales, se reconstruye el esplendor social y cultural de este eje modernista fundamental.