Tras el hallazgo de cinco cadáveres calcinados en Nueva York, los miembros de la Vieja Familia temen una venganza que ponga en peligro su existencia milenaria. Iago sufre una nueva laguna de memoria tras la muerte de Adriana, mientras Lür intenta negociar una tregua entre las distintas facciones del clan, enfrentándose a una cuenta atrás donde la mayor amenaza para los longevos son ellos mismos.