Ambientada en la Inglaterra de 1520, la novela narra el vertiginoso ascenso político de Thomas Cromwell en la corte de los Tudor. Mientras el rey Enrique VIII busca desesperadamente la nulidad de su matrimonio con Catalina de Aragón, Cromwell despliega su astucia para desafiar al poder papal. El relato disecciona con maestría la ambición, las intrigas palaciegas y las alianzas cambiantes de un reino al borde de la fractura social