Una novela entrelazada que explora la libertad interior y la redención espiritual a través de la vida de dos mujeres en épocas muy distintas. Por un lado, narra el cautiverio medieval de la reina Blanca en la fortaleza de Château-Gaillard; por el otro, retrata la lucha de Elisa frente a un matrimonio asfixiante y violento en la España rural contemporánea.