Javi decide abandonar su empleo estable como diseñador gráfico en España para mudarse a Berlín. Sin saber el idioma y sin un rumbo fijo, intenta encontrar la motivación para consagrarse por fin a su gran vocación: dibujar historietas. Esta obra ofrece un relato sincero de tintes autobiográficos acerca de la madurez y la búsqueda de la identidad profesional