Al cumplir veintiún años en 1989, Edda Leveroni viaja a Nueva York para trabajar en una particular agencia de publicidad conformada exclusivamente por mujeres. Mientras se abre camino en Manhattan inmersa en la creatividad corporativa, su padre dirige con gran éxito otra agencia publicitaria en la efervescente Barcelona de la época. La trama profundiza de manera pletórica en el lado oculto del marketing y en la búsqueda vital de segundas oportunidades.