A sus cuarenta años, Tracy Flick ejerce de manera abnegada como subdirectora en un instituto público de Nueva Jersey. Cuando surge la oportunidad de ascender a la dirección del centro, decide postularse para el puesto creyendo que por fin se reconocerá su valía. Sin embargo, el proceso de selección y los conflictos de intereses dentro de la comunidad escolar desatan una aguda sátira sobre la ambición frustrada y las complejidades de la vida adulta suburbana.